Entrevista a Amadeu Casellas Ramón

…….entonces pienso que la cárcel no es la solución si no parte del problema y que los gobiernos españoles y la Generalitat de Catalunya sacan un provecho con la industria que tienen camuflada y enmascarada dentro de las prisiones del estado.

Esa es la opinión que me producen a mí las cárceles.

Aquí el video

Entrevista a Amadeu Casellas Ramón

3 de julio 2010

X Mónica Monroy y Jordina Anguera

¿Nos cuentas un poco tu historia desde los años 70’s?

Me llamo Amadeu Casellas Ramón, soy nacido en Vic y vivo en Vic.

Bueno pues yo los primeros vínculos que tuve con grupos así un poco “radicales” fue en el 73, en el 73 trabajando en una fábrica de allí de Balanya conocí a gente que pertenecía a la CNT y a la FAI lo que pasa que en esa época era todo ilegal entonces los contactos eran todos clandestinos, ahí empecé a repartir propaganda pues por las fábricas contra la explotación laboral que había en esa época.

Más adelante empecemos pues un grupo pequeño a meternos en los bancos, a llevarnos el dinero de los bancos, porque pensábamos que era una manera de recuperar lo que era nuestro y en el 79 caímos todos presos. Lo que pasa es que como yo fui el que iban detrás de mí, pues los demás pudieron salir en libertad y yo me quedé dentro y a partir de ahí conocí las cárceles españolas y catalanas.

Al principio una parte la repartíamos directamente a una gente de Vic, que lo necesitaba, una parte la hacíamos en impresos, en imprimir fanzines y cosas así y una parte evidentemente era para nosotros, para mantenernos y para nuestros gastos. Más adelante ya hice unos cuantos que fue exclusivamente para mí, porque estaba en la cárcel y necesitaba dinero cuando me fugaba o cosas así, ahí si eran exclusivamente para mí el dinero que me llevaba.

¿Se puede decir que tu primera experiencia en entrar en la cárcel fue en las cárceles post franquistas?

No, post franquistas no, eran franquistas. Yo cuando entré en el 79 en la cárcel, o sea en la calle entre comillas ya estaba la democracia, pero dentro de prisión seguía el régimen franquista. O sea, los carceleros iban vestidos aún con uniforme militar, con graduación. Íbamos a toque de corneta, era franquista totalmente, el régimen era completamente franquista, es más nos tenían apartados por grupos, eran en la primera galería… yo entré en la cárcel modelo de Barcelona. En la primera galería estaban los menores. En la segunda estaban los de Terra Lliure, CNT, FAI, presos vascos, ETA. En la tercera estaban los extranjeros que en esa época eran muy pocos y los primarios. En la cuarta estaban los reincidentes. En la quinta los protegidos y los de celdas de aislamiento. Y la sexta estaba pues lo de la extrema derecha, empresarios y la burguesía catalana.

Allí es donde viendo el panorama que había, entré de la calle en una lucha y me metí en otra bastante más fuerte porque en esa época era el final de la COPEL y estuve poco tiempo con los miembros de la COPEL

¿Qué era la COPEL?

La COPEL era la Coordinadora de Presos en Lucha, yo pienso que ahí era el sistema, entre la muerte de Franco y la entrada de la democracia, entre comillas democracia, porque democracia nunca ha habido en España.  Ellos pensaron que los presos no estábamos preparados para llevar una lucha como se llevó y cuando se encontraron con lo que realmente representaba la lucha de presos y la organización que había intentaron romperla, ¿cómo lo consiguieron?. Pues lo consiguieron a base de conducciones, traslados a cárceles de diferentes puntos de España y el aislamiento. Aún no había FIES, era el primer grado y así deshicieron la COPEL.

Entonces como ahí estábamos entre comillas en democracia planteamos la necesidad de crear comisiones de presos y ellos pensaron que si nos permitían hacer unas votaciones dentro de la cárcel y poder elegir democráticamente un grupo de presos que representara al resto de la población reclusa podrían controlarlo y se volvieron a equivocar y formamos la Comisión de Presos, eso ya fue hacia el año 81 o así 82.

Organizamos una fuerte de hambre, bueno muy fuerte no, una huelga de hambre que fue para reivindicar la reforma del código penal franquista al democrático y la reforma de la ley de enjuiciamiento criminal y empezamos una huelga de hambre en la cárcel modelo de Barcelona el 1 de septiembre del año 1982 mil ochocientos presos. Eso hizo el efecto de que Carabanchel en Madrid también se solidarizara y nos apoyara, El Puerto y así varias cárceles del Estado Español con el resultado de qué en octubre eso supuso la excarcelación de miles de presos porque en esa época había presos que con las leyes franquistas los tenían en prisión preventiva durante uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis años, no había límites. Al hacer esa reforma pusieron un tope de prisión menor de seis meses a un año, prisión mayor de un año a 18 meses y delitos de sangre y delitos de terrorismo podrían tenerlos entre 18 y 30 meses, con la Constitución cuatro años. Y a nivel penal, el Código penal, las penas las rebajaron prácticamente a la mitad, bajaron por ejemplo robo contra la propiedad que estaba en doce años lo bajaron a seis. Y así pues la mayoría de los delitos que en esa época eran doce años, todos se quedaron en 6. Eso supuso la excarcelación de miles de presos, a los que participamos en ese movimiento lo que hicieron fue hacernos juicios rápidos para que nosotros no nos pudiéramos beneficiar y nos quedamos dentro, con los años pues también deshicieron las comisiones de presos de la misma manera que deshicieron la Copel, conducciones, traslados de un lado a otro y aislamiento.

Jugaron al desgaste, desgaste tanto a nivel interior como exterior, porque aquí en definitiva quién paga más estas historias es la familia. Porque si un preso es de Barcelona y lo pueden ir a ver a Barcelona el coste económico es pequeño. Pero si a ese preso lo trasladan por ejemplo a El Puerto[i], pues suponía claro, que no, una incomunicación total. Una desestructuración familiar total. Cuando ya en el 84 cogieron las cárceles Catalunya, poco a poco fuimos volviendo los presos que éramos de aquí a Catalunya. Bueno a mi me costó pues hasta el año 90/91 no me trajeron. La última cárcel que estuve antes de Catalunya fue la de Castellón, una vez que llegué aquí a Catalunya la primer cárcel que estuve fue la de Cuatre Camins (La Roca).

EXPERIENCIAS EN CÁRCELES CATALANAS.

Nomás llegar allí, había un juez que se llamaba José Ramón Manzanares Codesal, un juez de Vigilancia que era un fascista de lo peor que puede haber, su padre era Vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial, y ese hombre como juez dejaba morir a los presos enfermos dentro de la prisión, no aplicaba los beneficios penitenciarios y bueno, empezamos otra vez.

Al llegar a Catalunya me propusieron que hiciéramos algo y en vez de una huelga de hambre lo que hicimos fue una huelga de brazos caídos. Una huelga de brazos caídos significa no hacer nada en la prisión. O sea, no negarse a los recuentos, no negarse a las ordenes de los carceleros, pero no hacer ningún tipo de actividad, ni cultural, ni deportiva, ni productiva. Y claro, como la cárcel la llevamos los presos se paralizó la cárcel, eso también tuvo el efecto de que al poco tiempo la cárcel Modelo de Barcelona también se adhirió a esta huelga y como siempre pues optaron por la manera más rápida, conducciones otra vez y aislamiento. Metieron a los cabecillas que ellos consideraron que éramos los líderes de ese movimiento a un primer grado y nos separaron. Unos nos fuimos a Lleida, otros a Brians, nos dividieron y la huelga se rompió.

Y así llegué a Lérida, fue eso ya en el año 92, ya se había creado el CIRE (Centro de Iniciativas para la Reinserción), yo le llamo el Centro de Iniciativas para la Explotación, que es la industria que hay en Catalunya y en el resto del Estado Español [ii]. Y ahí presentamos una denuncia tres presos, un preso que era de la República Dominicana, un francés y yo porque no se cotizaba en la Seguridad Social. Entonces presentamos una denuncia en el Juzgado de lo social, nos dieron la razón y automáticamente aseguraron a todos los presos de Lérida (de la cárcel de Lérida), posteriormente a todos los presos de Catalunya y del resto del Estado Español.  De ahí como siempre me echaron, esta vez a Brians 1 en donde me encontré ya con el primer problema que era el de las empresas privadas hoy día en Catalunya pues casi todo son empresas privadas dentro de las prisiones.

Entonces llegué a Brians 1 y los economatos[iii] los llevaba una empresa privada y nos encontrábamos que era un monopolio. Si un producto, una lata de atún, un champú, una tarjeta de teléfono, cualquier tipo de producto que comprabas en el economato de la prisión era el doble de caro que comprarlo en un supermercado al exterior de la prisión.  Recogí firmas, presentamos denuncia y tuvieron que bajar los precios.

LOGROS A RAIZ DE LA DENUNCIA

Había una jueza en esa época que se llamaba Remei y nos dio la razón en algunos puntos. Otro de los puntos que conseguimos en esa cárcel también fue a raíz de eso en toda España, fue que el correo de módulo a modulo y de prisión a prisión fuera cerrado, que no fuera censurado, ni intervenido por los carceleros, la jueza nos dio la razón y se hizo.

Otro de los puntos que conseguimos desde Brians 1 fue de los cacheos integrales que son una forma de humillar a los presos, una vejación. La jueza también nos dio la razón y a partir de ahí se creó una orden, una circular y solo se podía hacer un cacheo integral cuando habían sospechas fundadas de que esa persona o  ese preso o sus familiares entraban algún tipo de objetos prohibidos como pueden ser drogas, teléfonos, etc.  Pero ya lo que era habitual hasta esa época que era por norma cachear a todo el mundo integralmente, desnudarlo, humillarlo, hacerle hacer flexiones, pues también quedó prohibido. Y así pues bueno, hasta hoy. Hasta hace muy poco que conseguí la libertad

¿Cómo obtienes la libertad?

Bueno el proceso dentro de la cárcel, a mi en teoría, según el código antiguo del 1973 a mi me tenían que haber aplicado el artículo 70 que es un máximo de 30 años. No se me aplicó, con el código de 1996 eran 20 años, tampoco se me aplicó. Hay vacios legales y se acogían a estos vacios y no me lo aplicaban.

¿Los motivos? Muy sencillo, yo tengo una ideología rebelde, anarquista y ellos me consideran rebelde. Y como dentro de prisión nunca he acatado sus normas ni sus órdenes, pues el resultado era que no querían que saliera a la calle. Cuando un jurista o alguien intentaba hacer una revisión de mi expediente, porque yo ya sabía que estaba cumplido, pues me trasladaban de cárcel con lo que se volvía a hacer.  Y así pues me han ido teniendo hasta que ya decidí jugármelo el todo por el todo con huelgas de hambre muy largas, y al final una jurista, aún contradiciendo las órdenes del director de la cárcel, miró mi expediente y me dijo de una manera “no oficial” que hiciera escritos, que escribiera, que sí, que me sobraban años de prisión. Que ya llevaba cumplidos de más.

Una vez salieron los primeros escritos, vino a verme el director de la cárcel y me dijo que él personalmente iba a mirar mi expediente y que iban a revisarlo y a ver si tenía razón, y la tenía. Con el resultado de que había cumplido ocho años de más. Hasta que yo salí el día 9 de marzo, tenía que haber salido el día 8 pero nevó en Gerona y salí el 9. Pero había cumplido 8 años de más. Los motivos son muy sencillos, por mi ideología, eso lo tengo muy claro. La rebeldía que tenía dentro de la prisión y la forma de ser durante todos estos años, desde el 1979 que entré hasta el 2010 que salí.

Pues por ejemplo muchos presos extranjeros desconocen sus derechos, entonces, como yo dentro de las prisiones más o menos era un referente, venían a preguntarme. Y era hacerles escritos, quejas, denuncias, y este tipo de cosas creaba un mal ambiente por la parte de la dirección de las cárceles y de la Dirección General de las prisiones de Catalunya y entonces estaba considerado o etiquetado como un preso rebelde.

¿Cuántas huelgas de hambre declaraste?

De huelgas de hambre he hecho más de cincuenta, 53 más otras 3, 56, vamos si, unas 55. Lo que pasa es que la mayoría de ellas no eran para mi, eran para reivindicar mejoras o en solidaridad yo que sé con los presos vascos, con los presos del Grapo, con los presos enfermos, y las últimas han sido las que he hecho para mi, que han sido las más largas.

¿Qué es el FIES y que significa para una persona ser considerada “preso FIES?[iv]

El FIES actualmente el Tribunal Supremo de España lo ha declarado ilegal, pero lo sigue aplicando, porque ahora en vez de FIES tienes el artículo 93. El artículo 93 del reglamento penitenciario español significa, hay varios apartados, estar incomunicado del resto de presos. Depende en qué nivel te pongan en vida normal o en aislamiento.

En mi caso, por ejemplo, el último FIES que pagué yo era el más restrictivo que hay y era 22 horas de celda y dos de patio sin tener contacto con ningún preso. Tenía las comunicaciones con el exterior cortadas, el correo intervenido, no podía hablar por teléfono y en fin totalmente incomunicado. Eso es el FIES.

Ahí la única cosa es que, entre nosotros, entre los presos, pues por ejemplo por las ventanas nos pasábamos, no notas porque no podíamos, pero si yo por ejemplo tenía que mandar algún recado al exterior, pues por las ventas se lo decía a otro preso y el otro preso que igual podía comunicar más que yo se lo decía a su familia, a sus amigos o quien tuviera contacto y estas personas pues llamaban. En mi caso normalmente por las ventanas siempre decía, por mira llamar a este número y decirle a la abogada que venga y bueno, pues al día siguiente o al otro día se presentaba la abogaba en la cárcel. Era la única manera que tenía de tener contacto.

La gente tiene una opinión muy equivocada de lo que son los presos. Los presos somos muy solidarios entre nosotros, sí que es cierto que con los años han ido cogiendo miedo, porque el sistema es muy represivo, pero son muy solidarios y entre nosotros nos ayudábamos dentro de las posibilidades que tenemos. Por ejemplo, en temas de tabaco a lo mejor a mi no me dejaban comprar y después pues nos entreteníamos de ventana a ventana con un hilo y con un carro, hasta que conseguíamos pasar el tabaco. Todo cosas así, una pila, un transistor que no tienes. Pues bueno, el preso de arriba o el de al lado intentaba incluso con una bolsa de plástico esperando que el viento viniera a favor y que te llegara a tu ventana. Tú con un bolígrafo, porque las ventanas tienen una rejas que son de unos 2 o 3 cms, cuadrados para evitar el contacto y que te puedan pasar cosas, pero si tenias la paciencia de que con una bolsa de basura hecha tiras de esperar que el viento viniera a favor te la traía hasta tu ventana, después tú con un bolí, que era lo único que tenías, un bolígrafo o un lápiz, traerla dentro y una vez la tenías, pues bueno, ponías los cigarros o la pila, o lo que te hiciera falta, tirabas y lo cogías. Y después evidentemente la bolsa tenías que enrollarla, tirarla al wáter o destruirla, porque en mi caso me hacían cacheos a diario.

Cuando yo salía las dos horas de patio que tenía y volvía a la celda, me la encontraba toda destrozada. Las sábanas en el suelo, el colchón, la funda del colchón sacada, ya no tenía televisión porque no podía tener, tenía, me parece que eran cuatro libros. Cuatro libros, una muda (de ropa), unas zapatillas de ducha y unas bambas (tenis), no puedes tener nada más. Allá los objetos personales son mínimos, y aún así pues cada día no teniendo contacto con nadie llegaban a la celda y me la destrozaban. Eso es el FIES.  Tanto a nivel el Estado Español como en Catalunya, aquí en Catalunya le llamaban el régimen DERT, Departament de règim tancat)[v] , que es lo mismo.

Yo estaba catalogado como de extrema peligrosidad cuando yo no tengo ni delitos de sangre, ni nada. Dentro de prisión las huelgas de hambre y manifestaciones que hemos hecho han sido pacíficas. SÍ que es cierto que a veces ha habido motines, porque son brotes de ansiedad y de que ya la gente se encuentra en un estado tan estresado que explota. Es como un polvorín, como la pólvora. Un motín nunca se prepara, un motín sale espontaneo. La gente se cansa de que abusen de ella, que los humillen, de que los torturen. Porque en las cárceles, aunque ellos lo nieguen, siguen habiendo torturas, siguen dando palizas. Ahora más bien las palizas no las hacen, lo que hacen son torturas psicológicas que son las peores. Por ejemplo, a un preso, a una presa, la pueden tener atada en una cama uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis días, haciéndose sus necesidades encima pero eso no deja marcas.

Como normalmente la mayoría de presos no tienen abogados por falta de recursos económicos, solo pueden depender de la familia. En los casos que la tienen, porque los extranjeros ni eso, están solos. O sea, que si a un preso o a una presa los tienen atados uno, dos, tres, cuatro, una semana nadie puede demostrar que ha sido así. Porque no hay ninguna prueba física de que esa persona ha sido atada. Las correas son de nylon y no dejan marcas, aparte, si te llegaran a dejar marcas, se preocupan de que no te las vea nadie, no te dejan comunicar.

Han habido casos de que habían marcas y cuando llega la familia le han dicho- no, es que su hijo, su hermano, su cuñado, su marido, no quiere comunicar-. Y la familia se ha ido y no es que no quisiera salir, si no que habían marcar y esperaban una semana más a que esas marcas desaparecieran.

Y aunque se diera el caso de que lo pudieras denunciar, ¿Quién va a creer en la palabra de un preso?

Claro esa es otra, ¿qué problema hay aquí? Los equipos de tratamiento que son una farsa. La rehabilitación no existe, y menos en España. En España no hay ningún tipo de rehabilitación, todo eso es una farsa y una forma de justificar muchos sueldos de una serie de personajes que están en prisión, bien, bien, aunque no se sabe para qué. Y una de esas figuras es el jurista.

El jurista cuando nosotros lo reclamábamos en el año 1981, que reclamábamos la figura de una persona que nos pudiera guiar y se creó la figura del jurista.  El jurista cuando entró en prisión, al principio sí que ayudaba al preso a hacer un tipo de recurso, si los carceleros te hacían un expediente disciplinario te ayudaba a como recurrirlo, pero con el tiempo se fue transformando y ahora lo que hace es ayudar al carcelero.

Entonces, si un preso hace un recurso, normalmente no sabe cómo, que artículos son los que tiene que tocar, como fundamentarlo, como argumentarlo y el jurista sí, porque esa es su profesión, tiene esa carrera. Entonces cuando esos recursos llegan, el escrito del jurista y el recurso del preso, llegan al juez de vigilancia lo tiene muy fácil. El juez determina, pero no hay ningún argumento sólido, de ahí el juez da la razón a la cárcel.

Si le añadimos que las cárceles están masificadas y hay un hacinamiento muy importante el juez ni mira los recursos. Normalmente como cuando se hace un parte o se deniega un permiso lo hace un órgano colegiado les da la razón a ellos. Entonces el juez de vigilancia también con los años se ha convertido en el brazo de la cárcel, por decirlo de alguna manera. El brazo más largo y de una manera legal te dicen que no. En mi caso les caía mal por mi ideología, te dicen que no. El juez de vigilancia lo que hace es ratificar lo que dice el equipo de tratamiento. Es la pescadilla que se muerde la cola, pero claro, de cara a la imagen internacional, nacional y de todos los sitios queda muy bien España, porque hay jueces de vigilancia que en teoría deberían corregir los abusos y desviaciones de los carceleros, y no es verdad.

Hay incluso abogados de oficio que van a las cárceles, pero no sirven para nada. No porque el abogado a lo mejor no quiera defender al preso, si no que si a mí me meten un expediente disciplinario y tengo tres días para presentar recurso y para que venga un abogado de oficio tengo que hacer una instancia que igual tarda una semana o más en venir se me ha pasado el plazo y por lo tanto el plazo ya es firme. En el caso hipotético de que ese abogado llegue a tiempo, como no es un abogado que está en contacto permanente conmigo si no es una visita de diez minutos pues me hace un recurso muy simple y ya no veo más a ese abogado. Si tengo que recurrir otra vez a un abogado de oficio me mandan a otros que ya no sabe lo que ha pasado la vez anterior y por lo tanto aunque los abogados quieran hacer una defensa del preso, no pueden, no tienen medios.

Pero cara a la opinión pública el preso tiene abogados de oficio que los defienden gratuitamente, tienen un juez de vigilancia que en teoría debería corregir loa abusos de la administración carcelaria y hay unos equipos de tratamiento que en teoría rehabilitan, cuando en realidad es otra de las muchas farsas que hay en las cárceles españolas y catalanas.

LA CÁRCEL COMO NEGOCIO O INDUSTRIA

Yo pienso que hoy día las cárceles de España y de Catalunya lo que son es un negocio, una industria a nivel de producción, mucha, mucha gente. Muchas, muchas empresas traen el trabajo a los presos, pagan unos sueldos miserables, cosas muy curiosas. Por ejemplo en el caso de los extranjeros, ya es difícil entender que una persona pueda ser una persona ilegal, ¿Qué es una persona ilegal? Pero es curioso que esa persona que es ilegal en la calle, cuando lo detienen y entra en prisión pasa a ser legal, o sea, se le da un número de la seguridad social, cotiza y lo pueden explotar laboralmente durante el tiempo que esté en prisión. Cuando vuelve a salir esa persona, vuelve a ser una persona ilegal, no se entiende, porque si esa persona ha estado cotizando y se le ha dado un número de la seguridad social en España, pues en el exterior debería de seguir teniendo ese número y poder trabajar. No, pues vuelve a pasar a ilegal ¿por qué? Es un círculo esto, es la manera de tener una masa social, sobre todo extranjera, que es muy, muy, muy fácil que entren en prisión y dentro de la prisión los pueden explotar laboralmente hasta que cumplen la condena y los vuelven a echar.

Y bueno, es un círculo esto, es una manera de tener mano de obra gratis prácticamente. Y así es como funcionan las cárceles en el Estado Español y en Catalunya. En Catalunya sobre todo porque ya es todo privado, en Catalunya desde economatos, lavanderías, cocinas, todo lo que se produce dentro de una cárcel es de empresas privadas. Entonces en lo que se ha convertido es en una industria carcelaria importantísima, yo creo que probablemente sea la industria más fuerte que tiene actualmente Catalunya. Las cárceles.

LA SOCIEDAD Y LA CÁRCEL

Lo que pasa es que la sociedad lo ignora y hace oídos sordos, o sea no quieren ver esa realidad porque se piensan que a ellos no les tocará nunca. Hoy día la prisión, exceptuando los delitos sexuales y asesinatos, la mayoría de los presos que hay en la cárcel son por pequeños hurtos, por pequeños trapicheos y pienso que su único delito, el delito más grave que ellos tienen, probablemente sea el no tener el dinero suficiente para demostrar que son inocentes. Si tuvieran esa cantidad de dinero, probablemente las cárceles estarían vacías o quedaría muy poca gente. Quedarían los delitos más graves, entonces pienso que la cárcel no es la solución si no parte del problema y que los gobiernos españoles y la Generalitat de Catalunya sacan un provecho con la industria que tienen camuflada y enmascarada dentro de las prisiones del estado.

Esa es la opinión que me producen a mí las cárceles.

Cuéntanos sobre la vida dentro de la cárcel y lo que el entrevistado quiera añadir para finalizar la entrevista.

Bueno yo pienso que en mi caso he tenido un apoyo muy grande del exterior, que hay grupos de gente que piensan que porque son pequeños no son importantes, yo creo que sí, que cualquier grupo por pequeño que sea es importante y que la gente tanto en España, en México o en el resto del mundo tiene que seguir apoyando a los presos hasta que se derrumbe la última cárcel. Cosa que es muy difícil, pero que es una lucha continua y que la gente no se tiene que desanimar si no todo lo contrario. La gente tiene que seguir animada, tiene que seguir luchando por los presos y pienso que hay mucha gente que está dentro que deberían de estar en la calle la mayoría de ellos y que por lo tanto la lucha sigue tanto en el caso ahora por ejemplo del Alfonso, de la Nuria Pórtulas que posiblemente el Estado Español la condene sin ningún tipo de pruebas, la Tamara que ha salido hace poco y así miles y miles de presos y presas anónimos que están dentro y que deberían de estar fuera.

La única manera que hay de que a esa gente se le pueda escuchar es que los grupos tanto de España como el resto del mundo sigan apoyando a los presos y que estén más pendientes de que ellos pueden ser los próximos en entrar. Y cuando están dentro ya no hay solución, la solución está cuando están fuera, seguir la lucha que se está haciendo como ha sido en mi caso. Yo he tenido mucha suerte pero hay muchos miles que no la han tenido y que siguen dentro. Y, por lo tanto, pienso que la gente tiene que tener conciencia y tomar conciencia de que se tiene que seguir luchando por todos, eso es lo que yo pienso de todo esto.

MENSAJE PARA LOS COMPAS MEXICANOS

Les agradezco mucho su apoyo, les doy las gracias por todo lo que han hecho por mí, pero repito pienso queda mucha gente aún dentro y que se tiene que seguir apoyando a todos, hasta que estén todos fuera y en mi caso pues muchas gracias por el apoyo que he tenido.


[i] El Puerto de Santa María de Cádiz, alejado de Barcelona más o menos por 1100 Km

[ii] El CIRE es la empresa creada por la Generalitat de Catalunya para mediar entre las empresas privadas y los presos que son contratados por estas.

[iii] Almacenes en las que los presos pueden comprar, muchas veces a precios más elevados, comida y otros artículos

[iv] Ficheros internos de especial seguimiento

[v] Departamento de Régimen Cerrado

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